Febrero

Qué aporta el liderazgo femenino a la innovación

Un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), pone de relevancia que las mujeres tienen una mayor capacidad de innovación, son más resilientes ante las crisis y aportan una perspectiva única a la toma de decisiones, caracterizada por un enfoque más colaborativo, inclusivo y orientado a la sostenibilidad. Además, señala que incorporar mujeres en cargos directivos puede representar una mejora de hasta un 20% en la rentabilidad empresarial.

Esa diversidad en el liderazgo puede aportar diferentes perspectivas y soluciones innovadoras, lo cual repercute en el crecimiento económico y social. Por ejemplo, las mujeres tienden a identificar y abordar los problemas de manera diferente, lo que permite a las empresas identificar necesidades y oportunidades que podrían pasar desapercibidas. Este aspecto permite desarrollar tanto productos como servicios que satisfagan las demandas de un mercado diverso e inclusivo.

Además, según el informe ‘Mujeres e Innovación 2024’, realizado por la Unidad de Mujeres y Ciencia del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades en colaboración con la Fundación Española para la Ciencia y Tecnología, para las entrevistadas la innovación, para serlo, debe aportar valor a la sociedad. Un concepto que supera la definición tradicional (creación de nuevos productos, tecnologías o servicios), al incluir también la mejora continua de procesos existentes, con un enfoque en la adaptabilidad y la inclusión promoviendo una mayor autonomía para las personas y fomentando el desarrollo de iniciativas transformadoras. De hecho, una gran mayoría de las mujeres encuestadas (64,5%), asegura que emprendieron un negocio propio para producir un impacto positivo en su entorno.

De ahí que datos como que, en 2023, el 64% de los nuevos puestos de trabajo relacionados con la ciencia, la innovación y las nuevas tecnologías pertenecían a mujeres, según la Encuesta de Población Activa, sean una buena noticia. Y más en un contexto en el que la participación de las mujeres en los sectores de tecnologías emergentes es todavía muy pequeña: el 61,3% de las empresas del sector TIC no tenía contratada a ninguna mujer en 2023 y solo el 8% del total de esas compañías tienen contratadas a más del 50% de mujeres especialistas en el sector. Por eso el informe ‘Mujeres e Innovación 2024’ concluye que a pesar de los grandes avances, el sistema de I+D+I en España todavía no disfruta de igualdad plena y efectiva en la participación de las mujeres en todos los ámbitos.

¿Qué barreras encuentran las mujeres a la hora de innovar? Entre las principales dificultades destaca el acceso a la financiación (49,6%). Otra barrera para innovar es encontrar personal profesional cualificado (41,1%). Precisamente la falta de profesionales STEM, tanto en Europa como en España, es un grave problema. Según Adecco, alrededor del 37% de las ofertas de empleo van dirigidas a profesionales con titulaciones técnicas, pero la tasa de matriculados tan solo alcanza el 24%. Y según un informe de Randstad Research existen en el mercado laboral español unas 10.000 vacantes dentro del sector tecnológico por falta de cualificación.

De ahí que sea necesario acercar los estudios STEM a las jóvenes y fomentar la visibilidad de referentes femeninos en el sector de la investigación, el desarrollo y la innovación. Mujeres como Ángela Pérez, emprendedora e investigadora valenciana y Premio Rey Jaume I al Emprendimiento, que destaca por su exitosa trayectoria empresarial en el ámbito de la medicina genómica. O Sara García, bióloga molecular e investigadora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) que es la primera mujer astronauta española en realizar un entrenamiento inicial en el Centro Europeo de Astronautas de la ESA en Colonia. También podríamos citar a Carmen García, profesora de investigación del CSIC en el Instituto de Física Corpuscular (IFIC) y Premio Nacional de Investigación 2024; a Eva González, investigadora principal del grupo de Transformación y Metástasis en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), o a Ana Lluch, catedrática emérita de Medicina en la Universitat de València… estas son solo algunas de las muchas mujeres referentes en STEM que tenemos en nuestro país y que pueden inspirar a muchas jóvenes a seguir su ejemplo.

En este sentido hay que destacar la labor de los centros tecnológicos adscritos a FEDIT, que trabajan desde hace años en la equiparación de las oportunidades laborales entre géneros y la visibilidad del talento femenino, ya que son conscientes de la importancia de la igualdad para promover la innovación y el desarrollo de la competitividad empresarial. Así, un 38% del personal investigador de estos centros de I+D+I son mujeres, que ocupan el 43% de los puestos directivos en esas organizaciones, una cifra que casi se ha duplicado en cuatro años: de 90 en 2019 a más de 170 en 2023.

Un ejemplo de ese trabajo son los once institutos tecnológicos que integran REDIT (y que forman parte de FEDIT). Actualmente, un total de 1.122 mujeres trabajan en los centros tecnológicos de REDIT, representando más del 50% del personal total de la red, que en 2024 contó con 2.065 profesionales.

En comparación con 2022, cuando los once institutos tecnológicos que integran REDIT contaban con 1.957 empleados, de los cuales 965 eran mujeres, se ha producido un incremento del 5% en la presencia femenina en los centros tecnológicos. Este crecimiento refleja el compromiso de toda la Red con la reducción de la brecha de género en la Ciencia, la Investigación, el Desarrollo y la Innovación.

En definitiva, en un mundo en constante cambio y evolución, no podemos permitirnos perder el 50% de la fuerza laboral o de la capacidad innovadora solo por cuestiones de género. Es necesario integrar la perspectiva femenina a la innovación para avanzar hacia una sociedad más equitativa y porque la innovación no es solo cuestión de tecnología, sino de empoderar a las personas y generar un impacto real en la vida de las comunidades.

Publicado por: